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Cerveza y Salud

¿Quién ha dicho que la cerveza únicamente nos sirve para saciar la sed o refrescarse en un día caluroso?

Son muchísimos los usos que se le han dado a la cerveza a lo largo de la historia, cuando los únicos remedios que había disponibles, eran los remedios caseros; y no se contaba, como se cuenta hoy en día, con una amplísima variedad de productos que nos hacen la vida mucho más fácil y placentera. Llevamos siglos aprovechándonos de las bondades de la cerveza para múltiples prácticas, antes incluso, de conocer su base científica.

“LA CERVECERÍA ES LA MEJOR FARMACIA”

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Entre las virtudes de la cerveza se puede decir que es la bebida alcohólica más saludable porque es absolutamente diurética, debido a las propiedades del lúpulo; el profesor Antón Piendl  (Universidad de Münich), llegó a la conclusión de que la cerveza produce una reducción del estrés, de la presión alta, mejora la capacidad física y evita riesgos de infarto, además de proporcionar mayor resistencia contra infecciones.

Y un dato extra: es la bebida que contiene mayor concentración de “serotonina” (neurotransmisor cerebral) que disminuye la depresión y otorga un estado de tranquilidad y felicidad. Además, la cerveza –al estar elaborada con cereal y lúpulo- nos aporta interesantes propiedades nutricionales esenciales para el organismo, como por ejemplo las vitaminas del grupo B (sobre todo B1, B2 y B3), así como minerales como el potasio, magnesio, calcio y sodio, además de ser una bebida muy rica en polifenoles (antioxidantes naturales que reducen la acción negativa de los radicales libres y previenen el envejecimiento prematuro de las células, así como mejorar la artritis y reducir la hipertensión), siempre y cuando se consuma con moderación y no se haga un uso abusivo.

Todos ingredientes de la cerveza (agua, malta, lúpulo y levadura de cerveza) son sanos y esto se traduce en que la cerveza es una bebida cardiosaludable, ayudando de forma altamente positiva a reducir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, así como disminuir los triglicéridos y el colesterol LDL, reduce la coagulación de la sangre y mejora la circulación sanguínea del cerebro, a la vez que mejora la densidad ósea, y gracias a su contenido en ácido fólico es adecuada para reducir los niveles de homocisteína en sangre (aminoácido que se utiliza como marcador vascular y predice el riesgo de sufrir un accidente cardiovascular) y aumenta los niveles de estrógenos.

¿CUANTA CERVEZA ES RECOMENDABLE TOMAR?

Debemos tener presente que no es lo mismo tomar una cerveza con alcohol, que una cerveza sin alcohol. En caso de que sea una cerveza con alcohol muchos médicos y nutricionistas recomiendan un consumo diario de una cerveza al día, dado que no debemos olvidarnos que el alcohol, consumido en exceso, es sumamente nocivo para nuestro organismo. Sin embargo, hay que recordar que la clave para aprovechar los beneficios de la cerveza es la moderación, es decir, solo una cerveza de 12 onzas (355 ml.) por día para las mujeres y dos para los hombres. Un consumo excesivo de alcohol puede dañar el hígado o provocar algunos tipos de cáncer o problemas cardíacos. También es cierto que optar por la cerveza sin alcohol nos permitirá disfrutar de los principales beneficios que nos aporta nutricionalmente hablando. Por tanto, su consumo con o sin alcohol dependerá del gusto personal de cada cual, y claro está, en caso de que no exista ninguna prescripción médica que lo prohíba (por ejemplo, en caso de alcoholismo o problemas hepáticos).

¿ENGORDA LA CERVEZA?

Al contrario de lo que muchos piensan las cerveza “no engorda”; lo que sí engorda es todo aquello que se consume junto con ella, y la explicación es que la cerveza contiene sustancias acalóricas (provenientes de la cebada) y el organismo -al estar veiculizadas con el alcohol- las asimila primero y más rápidamente, reteniendo así las calorías de los alimentos. El alcohol ingerido por el organismo se transforma en azúcar (que es un liberador de energías) pero acompañado de otros alimentos hace que estos nos provoquen engordar.

A pesar de su mala fama, la cerveza tiene pocas calorías y en baja en grasas saturadas. Aunque pueda resultar extraño los refrescos azucarados de cola o con gas son mucho más calóricos que la cerveza.

Según ha comentado el doctor Fernando Goñi (Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital de Basurto (Bilbao) en la ponencia ‘Bebidas fermentadas y obesidad’ que se celebró en el marco de la 57º edición del Congreso de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición), el consumo moderado de cerveza con alcohol y sin alcohol no modifica la circunferencia del brazo, la cadera y la cintura. De hecho, como ya se ha constatado en varios estudios científicos, la cerveza puede perfectamente formar parte de una alimentación saludable ya que su consumo moderado no causa un aumento de peso. Como manifiestan muchos estudiosos, es bastante probable que estos resultados se deban sobre todo a la baja cantidad calórica que posee esta bebida fermentada, ya que un vaso de 200 ml. solo aporta 90 Kcal, mientras que la versión sin alcohol con la misma cantidad aportaría solo 34 Kcal. (aunque originalmente se la denomine con el nombre de cerveza sin alcohol, lo cierto es que en ella encontramos hasta un 1% de ABV, aproximadamente entre un 0,4% y un 0,6% de Alcohol en volumen). Por otro lado, estudios científicos avalan que la cerveza puede formar parte de la Dieta Mediterránea, convirtiéndose así en un buen acompañamiento en las comidas debido a su bajo contenido alcohólico y calórico, su composición en ingredientes naturales y su altísimo contenido en vitaminas y minerales.

¿CUANDO NO ESTARÍA RECOMENDADO EL CONSUMO DE CERVEZA CON ALCOHOL?

A pesar de que la cerveza sea una bebida beneficiosa no debemos olvidar que nos encontramos ante una bebida con alcohol (aunque sea de baja graduación). Por tanto, debemos prestar especial atención a las principales contraindicaciones de la cerveza con alcohol; o lo que es lo mismo, cuándo no estaría aconsejado su consumo:

En caso de diabetes, ya que el alcohol aumenta el riesgo de sufrir un episodio de hipoglucemia, sobre todo si no se ha comido nada.

Personas con afecciones, enfermedades y trastornos hepáticos (en el hígado).

En caso de alcoholismo.

Ante el consumo de medicamentos.

En caso de encontrarnos en alguno de los casos anteriores lo mejor es optar por la variedad de cerveza sin alcohol, que seguiría aportando todos los beneficios nutricionales que aporta la cerveza tradicional.

LOS 10 PRINCIPALES BENEFICIOS DE LA CERVEZA

1. UN CORAZÓN MÁS SANO.

El consumo moderado de cerveza disminuye el riesgo de ataques cardíacos y muerte por enfermedad cardiovascular entre un 25 y un 40 por ciento. Una o dos cervezas al día puede ayudar a elevar los niveles de HDL, el llamado “colesterol bueno” que ayuda a prevenir que las arterias se tapen, ya que la cerveza es rica en fibras, las cuales nos permiten mantener un buen nivel de LDL, el llamado “colesterol malo”.

2. UN CEREBRO MÁS SALUDABLE.

Una cerveza al día puede ayudar a mantener la enfermedad de Alzheimer y otras demencias a la raya. Los estudios científicos han revelado que aquellas personas que beben cerveza con moderación tienen menos posibilidad de padecer enfermedades como Alzheimer. Una vez más, el responsable de ello es el silicio, que tiene la capacidad para reducir los metales tóxicos que se acumulan en el organismo y causan patologías degenerativas. A su vez, mejora la memoria y la concentración.

3. REDUCCIÓN DEL RIESGO DE PADECER CÁNCER.

Un estudio encontró que al marinar carne con la cerveza eliminó casi el 70 por ciento de los agentes carcinógenos, llamados aminas heterocíclicas (HCA) que se producen cuando la carne está frita. Entre los componentes principales de la cerveza podemos encontrar el xanthohumol, un polifenol presente en el lúpulo. Es un antioxidante con compuestos que inhiben y previenen la aparición de las células cancerosas.

4. HUESOS MÁS FUERTES.

La cerveza contiene altos niveles de silicio, que está vinculado a la salud de los huesos y ayuda a mantener su densidad mineral ósea y a prevenir la osteoporosis.

5. RIÑONES MÁS SANOS.

El alto contenido de agua de la cerveza, además de ser baja en sodio y contener gran cantidad de potasio (que elimina la retención de líquidos) ayuda a mantener los riñones trabajando, y por otro lado, el lúpulo en la cerveza ayuda a evitar la formación de cálculos. Uno de los grandes beneficios de la cerveza es que ¡Es muy diurética!

6. AUMENTO DE LOS NIVELES DE VITAMINA.

La cerveza es rica en vitaminas del grupo B (B1, B2, B6 y B12). Las personas que beben cerveza de forma regular y equilibrada obtienen casi un 30 por ciento más de vitaminas del complejo B que quienes no la consumen. Estas vitaminas nos permiten disponer de más energía y fortalecen nuestros músculos. La cerveza también contiene mucha vitamina B12, que es un factor antianémico presente en muy pocos alimentos. Algunas vitaminas presentes en la cerveza regeneran la piel y desempeñan un papel positivo sobre los pigmentos, por lo que la piel estará más lisa y flexible.

7. PROTECCIÓN CONTRA ACCIDENTES CEREBROVASCULARES.

La cerveza ayuda a prevenir los coágulos de sangre que bloquean el flujo de sangre al corazón, cuello y cerebro.

8. REDUCCIÓN DEL RIESGO DE PADECER DIABETES.

Investigaciones han demostrado que el alcohol aumenta la sensibilidad a la insulina, lo que ayuda a proteger contra la diabetes.

9. PRESIÓN ARTERIAL BAJA.

Los bebedores moderados de cerveza tienen menos probabilidades de desarrollar presión arterial alta, un factor de riesgo para un ataque al corazón.

10. VIDA MÁS LARGA Y MEJORA DE LA SALUD Y EL BIENESTAR.

El consumo moderado de cerveza previene cerca de 26.000 muertes al año, debido a las menores tasas de enfermedades del corazón, derrames cerebrales y diabetes. Las vitaminas y antioxidantes de la cerveza ayudan a reforzar nuestras defensas. La cerveza (y en particular la cerveza oscura) contiene hasta un gramo de fibras solubles en cada copa de 30 cl. -contrariamente al vino, por ejemplo, que no contiene fibras-. Las fibras tienen un papel importante en el tránsito intestinal (una carencia de fibras puede conducir a trastornos gástricos e intestinales: estreñimiento o diarrea). Se trata de un buen remedio contra el insomnio ya que contiene ácido nicotínico y lactoflavina, ambos conocidos por favorecer el sueño. Posee la capacidad de mejorar el sistema inmune de las personas, evitando que éstas se contagien de enfermedades infecciosas, tales como el resfrío o el herpes. Un remedio casero antiguo de la zona de Alemania es beber cerveza caliente cuando se tiene un resfriado, porque descongestiona la nariz y mejora la circulación sanguínea. A diferencia de otras bebidas alcohólicas, la cerveza contiene lúpulo como uno de sus ingredientes principales; y este componente tiene propiedades antiinflamatorias y también antibacterianas, por lo que ayuda  a prevenir enfermedades relacionadas con el envejecimiento.

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