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Países con tradición cervecera

La globalización no es algo ajeno al mundo de la cerveza, lo que hace que hoy en día sea posible encontrar en prácticamente cualquier lugar del mundo las principales marcas y referencias  internacionales, sin embargo y en paralelo existen otras cervezas de elaboración nacional de gran calidad que suelen estar más arraigadas a su zona de influencia y tienen una demanda creciente entre los consumidores.

En la actualidad la producción mundial de cerveza alcanza los 2.000 millones de hectolitros al año (1 hectolitro equivale a 100 litros), haciendo de la cerveza una de las bebidas más populares y más consumidas. El principal país productor y a la vez con un mayor consumo de cerveza a nivel global es China, lo cual es lógico dado el número de habitantes que tiene.

Los chinos producen anualmente unos 420 millones de hectolitros de cerveza y consumen aproximadamente un total de 50 billones de litros al año. Sin embargo, esa cifra representaría unos 4 litros de cerveza por persona al año, algo que está muy por detrás de algunos países europeos con una larguísima tradición cervecera como la República Checa, Irlanda, Alemania o Austria, en los cuales el consumo anual por habitante supera en todos los casos los 100 litros. Fue a mediados del siglo XIX con la revolución industrial, cuando los ingleses introdujeron en China las primeras cervezas Lager, y en 1897 se fundó la primera fábrica de cerveza en Qingdao “Tsingtao” por los alemanes, siendo hoy en día Tsingtao la marca más popular del país a nivel mundial. Seguirían a China, como principales productores de cerveza los Estados Unidos y Rusia, con producciones anuales de 230 y 108 millones de hectolitros respectivamente.

El cuarto productor mundial es Alemania con 100 millones de hectolitros anuales, si bien el continente asiático ha superado hace algunos años a Europa en cuanto a volumen de producción produciendo una gran variedad de estilos de cerveza, al tiempo que experimenta un crecimiento constante en cuanto a consumo.

Se sitúa Japón como el séptimo productor mundial, aunque su consumo ocupa un discreto lugar. La calidad de las cervezas japonesas se ve frecuentemente mermada al tener que soportar un gravamen impositivo por su contenido en cebada, viéndose inducidos los fabricantes a rebajar este ingrediente en sus recetas.

los 10 paises mas cerveceros

En cuanto a consumo, el ranking de los 10 países más cerveceros del mundo está copado, salvo por la excepción de Australia, por países europeos. Ocupa el primer puesto la REPÚBLICA CHECA con un consumo anual por persona de 157 litros, siendo la cuna de las cervezas Lager. La Pilsen, uno de los estilos más recientes que existen, fue inventada por los checos en el siglo XIX en la ciudad de Plzen, dónde se elaboró por primera vez un tipo de cerveza dorada y transparente, usando levadura de baja fermentación.

Su cerveza por excelencia es la Pilsner Urquell (originaria de la ciudad de Pilsen) que fue registrada como marca en 1898 como “Plzensky Prazdroj” y se trata del estilo de cerveza más imitado del mundo. Las Pilsner son de color pálido, con un contenido alcohólico moderado y con un periodo de maduración mínimo de 4 a 8 semanas. Siguiendo con las Lager, tendríamos las lager más pálidas, muy parecidas a las Pilsen pero no tan secas y menos lupulizadas, con más cuerpo y algo más oscuras, típicas de Baviera y del sur de Alemania. Otra emblemática cerveza Checa es la  Budweiser Budvar(en checo “Budejovicky Budvar”) fabricada desde 1896 en la ciudad de Ceské Budejovice.

Pero es IRLANDA, país creador de la GUINNESS, y tras la República Checa, el segundo país con mayor consumo mundial de cerveza, con 132 litros anuales por habitante. No existe otra marca, como Guinness, que haya sabido crear tan acertadamente una cultura singular en torno a su producto.

La primera Guinness fue elaborada en 1759 por el cervecero Arthur Guinness en la cervecera St. James´s Gate Brewery, en Dublín. Posteriormente fabricó su primera Porter, en 1778, estilo que poco a poco fue denominándose Stout. Al tornarse en una bebida más fuerte, oscura e intensa.

Las primeras Guinness Stout ya se exportaban en 1825. Otras marcas muy populares tras la Guinness son la Murphy´s con su Irish Red (cerveza elaborada con una receta de 1856) y su Irish Stout(Estilo Dry Stout), o la Kilkenny (anteriormente denominada Smithwick´s), con su “Kilkenny Irish Beer” que se trata de una Red Ale originaria de Kilkenny (que fue adquirida por Guinness en 1965).

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ALEMANIA ocupa el tercer escalón del podio de consumidores mundiales con 116 litros al año por persona. La cerveza es la bebida por excelencia en Alemania.

Cuenta con más de 5.000 marcas diferentes, producidas por más de 1.300 fábricas. A pocos kilómetros al norte de Múnich se encuentra la cervecera más antigua del mundo: el monasterio de la orden benedictina de Weihenstephan, que ya en el año 1.040, su abad obtuvo el fuero para elaborar y servir cerveza, siendo actualmente la sede de la facultad Cervecera, de Alimentos y Lácteos de la universidad de Múnich. Pasaron muchos años hasta que se empezaron a dictar normas sobre la elaboración de la cerveza, siendo en el año 1487 cuando el duque de Baviera, Alberto IV, decretó que la cerveza únicamente debería contener agua, cebada y lúpulo. Sin embargo, tal decreto solo afectaba a determinadas ciudades. Fue su hijo Guillermo IV de Orange-Nassau, quién lo convirtió en Ley para toda Baviera el 23 de Abril de 1516, dando lugar a la famosa Reinheitsgebot (Ley de la Pureza) que establecía que la cerveza solamente se podría elaborar a partir de tres ingredientes: Agua, Cebada malteada y Lúpulo. Hasta el descubrimiento de la levadura en el siglo XIX, la fermentación se producía añadiendo el sedimento de una fermentación previa.

Esta regulación ha permanecido vigente hasta bien entrado el siglo XX, cuando fue abolida en 1986, y sustituida por normas de la Unión Europea. Baviera sigue atesorando una de las mayores concentraciones de cervecerías del mundo, pero los alemanes producen otros estilos diferentes de cerveza, como las lager oscuras de Múnich o el estilo Marzën, que varía desde un color rojo amarronado al negro carbón y con un grado alcohólico superior a las lager pálidas, así como las Dortmunder Export, propias de la ciudad que lleva su nombre, que son cervezas de color pálido y poseen más cuerpo y menos amargor que las Pilsen, las Bock, originarias de la ciudad de Einbeck, que son lager fuertes oscilando su color desde claro hasta un fuerte oscuro, pero siempre con mucho cuerpo y una alta graduación alcohólica, elaboradas en su mayoría con malta de cebada.

Hoy en día la cerveza bávara de trigo original, mezcla de cebada y trigo, lager y con poca presencia de lúpulos, de aspecto turbio y con muchos sabores y aromas que deja la levadura (“Weizenbier”) y la Helles son las que mayor consumo tienen. En Múnich desde el mes de septiembre se ofrecen las cervezas especiales (las Festbier y Marzenbier) para celebrar posteriormente en octubre el Festival de Octubre (“Oktoberfest”) que dura 2 semanas y tiene su origen a principios del siglo XIX. A partir de diciembre se sirven las cervezas de Navidad (“Weihnaehtsbock”).

Otros estilos de cervezas Ale serían la Altbier hace referencia al antiguo estilo de fermentación alta, y en la que se suele utilizr una pequeña proporción de trigo malteado, siendo de color ámbar oscuro, o la Kölsch, originaria de la ciudad de Colonia, que es una cerveza dorada debido al uso de las maltas más pálidas.

AUSTRALIA cuenta con el honor de ser el cuarto país con mayor consumo de cerveza mundial con 109 litros anuales por habitante. Si bien el ron era históricamente la bebida preferida de los colonos, estos mismos instauraron la costumbre de beber cerveza. El propio capitán Cook llevaba cerveza en las bodegas de su barco cuando llegó a las costas australianas. El lúpulo comenzó a cultivarse en 1804 en Australia, pero fue el colono John Boston el primero en elaborar una cerveza de maíz en Sydney en el año 1794.

Mucho más tarde, con la llegada de la refrigeración en el siglo XIX surgieron las Lager; siendo en la actualidad el estilo de cerveza más consumido en ese continente, si bien las cervezas especiales han comenzado a tener cierto éxito en el mercado de la mano de las microcervecerías artesanales y de los brewpub. Así la Sparking Ale es un etilo de cerveza al que se añade azúcar al momento de ser envasada para estimular la segunda fermentación en botella y se trata de una cerveza afrutada y muy refrescante.

AUSTRIA es el quinto país con mayor consumo de cerveza por habitante, alcanzando los 110 litros anuales. Siendo el estilo Viena el más destacado. Un estilo que actualmente tiene una escasa relación con la ciudad austriaca y que posteriormente se desarrolló en Múnich dónde es elaborado tradicionalmente desde el siglo XIX para celebrar la famosa fiesta de la Cerveza de Octubre. La Viena es una cerveza algo dulce, con aroma a malta, de color bronce, con mucho cuerpo y más alcohol que una lager dorada. Su nombre se debe al lugar de nacimiento de su creador: Anton Dreher.

La cerveza en GRAN BRETAÑA: Tradicionalmente El Reino unido ha sido el mayor productor de cervezas de alta fermentación, siendo cervezas tradicionales británicas (Pale Ale, Red Ale, Old Ale, Mild, Bitter, India Pale Ale, Brown Ale, Porter, Stout,…), y situándose como el sexto país en el ranking de los mayores consumidores con un consumo de 99 litros por persona al año. El Pub inglés forma parte indispensable de la cultura británica. En todas sus localidades hay, al menos, uno y su prestigio está directamente relacionado con la calidad de las “pintas” de cerveza que sirve (Una PINTA es una unidad de medida inglesa equivalente a 568,26125 mililitros).

En verano la cerveza se sirve en las terrazas que se denominan Beer garden (término derivado del alemán biergarten).

Hoy en día existen más de 50.000 PUBS en El Reino Unido en los que se consume la cerveza a la temperatura que se mantiene en la bodega de cada Pub (aproximadamente a 12⁰C). Para adentrarse en los estilos británicos es fundamental entender el Término “Pale Ale”, que se aplica a las cervezas amargas y densas de alta fermentación elaboradas con malta base Pale; siendo una variedad muy afamada hoy en día la India Pale Ale (más conocida por sus iniciales IPA, de gran atractivo para los productores artesanales), cuyo nombre hace referencia a la cerveza elaborada con un extra de lúpulo –para su mejor conservación- que se enviaba a las colonias británicas, fundamentalmente a la india. Las Brown Ale son cervezas fuertes con un pronunciado sabor a malta y de un color tostado oscuro. Las Red Ale son más afrutadas y secas, llevan malta tostada que las imprime su característico color rojizo.

Las Old Ales son de un color muy oscuro, con mucho cuerpo y en ocasiones un poco dulces. Tienen gran contenido alcohólico y muchas de ella envejecen en barrica. Son cervezas de invierno, haciendo el término “old” referencia al antiguo método de elaboración de la cerveza y no a su edad. Otro estilo característico, en este caso de Escocia, es la Scoth Ale, que se trata de una cerveza fuerte con bastante cuerpo, que suele tener un color tostado –marrón oscuro-, siendo menos amargas y más dulzonas que las inglesas.

La Mild es un estilo de los años 60 y se trata de una cerveza poco amarga en contraposición a las Bitter, cuyo característico amargor proviene de las propiedades intrínsecas del lúpulo. Se trata del estilo Ale más popular, encontrándose en la mayoría de los Pubs británicos.

La Porter es una cerveza oscura de la familia de las Ale cuyo color varía desde el marrón rojizo oscuro hasta el negro, con un profundo carácter a la malta tostada y con un sabor amargo que se caracteriza por tener un perfil de sabor que puede variar desde sutiles maltas oscuras a completamente tostadas e incluso hasta toques ahumados. Se trata de un estilo originario de Londres, sobre 1722.

Una Porter era la bebida típica de los estibadores (porteadores) de los puertos londinenses. Su nombre puede deberse a esta curiosa asociación. Hoy en día pueden encontrarse Porter de magnífica calidad también en los EE.UU. El estilo Stout también pertenece a la familia de las Ale, y puede decirse que son una derivación de las Porter. Se trata de cervezas prácticamente negras con un profundo sabor tostado. El término Stout se reservaba para denominar a las cervezas de mayor fuerza de la oferta de cualquier cervecería. Esta misma relación se mantiene hasta nuestros días, donde las Porter son por lo general más ligeras tanto de cuerpo como de color que las Stout. Existen diferentes tipos de Stout como la Dry Stout, la Sweet Stout, la Imperial Stout, Las cuales poseen una variada gama de sabores.

Aun tratándose de un pequeño país en extensión, BÉLGICA atesora una de las más numerosas y variadas colecciones de estilos cerveceros de todo el mundo.

Y al igual que en Alemania, sus orígenes están íntimamente ligados a los monasterios medievales.

Se trata del séptimo consumidor mundial de cerveza con 95 litros anuales por habitante. Siendo uno de sus estilos estrella, la cerveza de Abadía. Término aplicado a aquellas cervezas inspiradas en la tradición trapense, cuyo origen proviene de la cerveza elaborada en los monasterios franceses de la Orden Cisterciense de la Estrecha Observancia, más conocida como Orden de la Trappe; y únicamente las cerveza fabricada en monasterios de esta orden puede ser denominada “Cerveza Trapense”, cuya denominación hoy en día disfruta de una protección legal; existiendo únicamente seis monasterios que cumplen con los requisitos establecidos por la International Trappist Association para poder denominar su cerveza como “Authentic Trappist Product”: Achel, Chimay, Orval, Rochefort, Westmale y Westvleteren.

Existen otros tres monasterios más de la misma Orden, que elaboran cerveza, pero se encuentran en Austria, Francia y Holanda.

Todas las cervezas trapenses comparten rasgos comunes, suelen ser turbias, de alta fermentación, con carácter fuerte y afrutado, y deben prepararse siguiéndolos criterios establecidos por la Asociación Internacional Trapense; aunque debido a la gran popularidad que alcanzaron las cervezas trapenses a lo largo del siglo XX, otras empresas cerveceras sin ninguna conexión con la Orden, etiquetan sus cervezas como “trapenses” (o de Abadía). Además en Bélgica se elaboran innumerables variedades de cerveza: Las Blancas o de Trigo (Blanches) originarias de Brabante y cuyo característico color blanco se debe al uso de cereales sin maltear, Las Doradas (Blondes) con alta graduación alcohólica, Las Rojas (Rouges) casi exclusivas del oeste de Flandes y que deben su color a la malta utilizada, siendo cervezas ligeras y ácidas, Las Negras (Brunes), Afrutadas, Especiadas, De temporada (Saison) típicas del sur de Bélgica y que suelen tener un color anaranjado, con espuma densa y que suele ser afrutada, fresca y burbujeante, Las Lambic (de fermentación espontánea) y de producción casi exclusiva en Bélgica, en la región del valle de Senne, en Bruselas que presenta un medioambiente microbacteriológico específico, donde se suele decir que hay magia en el aire, puesto que está “vivo”, cargado de levaduras y bacterias salvajes en suspensión. Estas cervezas se fabrican a partir de malta de cebada y trigo crudo y se suelen aromatizar con distintas frutas en vez de utilizar el lúpulo, que cuando es utilizado, se trata de lúpulo “viejo” que ya ha perdido prácticamente todas sus cualidades organolépticas y únicamente conserva sus propiedades antisépticas naturales; normalmente tienen poco gas y escasa espuma. Una variación de ellas son las “Gueuze” de carácter achampañado y elaboradas mediante sucesivas fermentaciones que pueden llegar a un año (Gueuze jóvenes) o de dos a tres años (Gueuze viejas), o las “Faro” endulzadas con azúcar cande, las “Kriek” elaboradas con cerezas, o las “Frambozen” elaboradas a partir de frambuesas.

Muchas de ellas son de elaboración estrictamente artesanal, lo que las eleva a la categoría de productos únicos y exclusivos.

Completando el top 10, dos países nórdicos europeos, como DINAMARCA y FINLANDIA ocupan las posiciones octava y novena, con consumos anuales por habitante de 90 y 85 litros respectivamente. En Dinamarca se elaboran más de 2.000 variedades de cerveza, y donde se bebe especialmente cerveza Lager, siendo Carlsberg la cerveza danesa más conocida internacionalmente y una de las mayores cerveceras del mundo.

En Finlandia la fabricación de cerveza es considerada tradicionalmente como un arte y la mayoría de las cervezas que se producen son de tipo Lager pálidas. El Shati es una cerveza elaborada al estilo tradicional finlandés, remontándose su origen al siglo X, si bien sigue produciéndose en la actualidad.

Posee mucho cuerpo, es de color ambar turbio, con aromas especiados y en boca presenta un cierto dulzor. Incluso un pequeño país como LUXEMBURGO cierra el ranking de los 10 países con mayor tradición cervecera con un consumo próximo a los 85 litros al año por persona; contando al menos con siete grandes fábricas y un rosario de microcervecerías que producen una cerveza de muy buena calidad con una distribución limitada, influenciados principalmente por sus vecinos alemanes. Actualmente predominan las cervezas blancas, las Pilsen y cervezas especiales afrutadas o especiadas.

Otros países de Europa: HOLANDA tiene una gran tradición cervecera. El estilo Lager de Heineken ha dominado el mercado mundial durante mucho tiempo, aunque en la actualidad las más de 100 microcervecerías artesanales que elaboran estilos tradicionales holandeses en unos casos, y estilos casi olvidados en otros, suponen una creciente competencia y un movimiento alternativo, y casi todas las ciudades del país cuentan con una.

Otros tipos de cerveza holandesa van desde la bitter oscura hasta las Ale más suaves o la Pilsner. La witbier, por ejemplo, es una cerveza de trigo turbia, que a veces se sirve con una rodaja de limón. La Bokbier es una cerveza típica de los meses de invierno bastante fuerte, que cuenta con una versión elaborada de trigo conocida como Tarwebok.

La tradición cervecera de FRANCIA es muy antigua, destacando algunas regiones como Alsacia (la mayor productora de cerveza) junto con Lorena y Nord-Pas-De-Calais (que es una de las más tradicionales productoras de cerveza artesanal). El consumo anual de cerveza del país supera levemente los 30 litros anuales por habitante, existiendo en la actualidad más de 250 cervecerías por todo el país que producen más de 300 variedades diferentes.

ITALIA es uno de los países europeos que menos cerveza consume, por debajo de 30 litros anuales por persona; y ello es debido a una evidente preferencia histórica por el vino, siendo el norte del país, por la influencia austriaca, la zona de mayor tradición cervecera. Una de las fábricas más antiguas, fundada en 1846, es Peroni y una de las más conocidas de este país es Nastro Azzurro, junto con Moretti. Las microcervecerías surgidas en los últimos años por todo el país han aumentado considerablemente la calidad de la cerveza italiana, ejemplo de ello serían las cervezas elaboradas por Teo Musso (Baladin) y Leonardo di Vincenzo (Birra del Borgo).

En NORUEGA es el Estado quién controla la venta de bebidas alcohólicas con graduación superior a 4,75%. Los noruegos disfrutan delas pilsen más secas y limpias de Escandinavia. Su fábrica más antigua data de 1834 y produce la cerveza Aass, que es la más importante y la más vendida del país.

La cerveza en ESTADO UNIDOS está presente desde sus primeros colonizadores, evolucionando desde la fabricación casera de la que se encargaban fundamentalmente las mujeres (incluso George Washington elaboraba su propia cerveza) hasta las grandes cervecerías y el resurgir, ya desde la década de los 80 del siglo XX, de la cerveza artesanal.

En 1667 ya se legisló sobre los requisitos mínimos para su elaboración. En principio fueron las Ale las que dominaron el mercado, introducidas por los inmigrantes irlandeses, ingleses y holandeses a partir del siglo XVII. En 1819 comenzó la producción industrial de la cerveza, pero fueron los inmigrantes de origen alemán quienes introdujeron las Lager, siendo su más conocido ejemplo en la actualidad la Budweiser (de Anheuser Busch), una lager suave y refrescante, de color pajizo, que madura durante un mes sobre virutas de madera de haya, que le confieren su característico sabor.

En 1916 la Ley Seca marcó un hito importante en la historia y la evolución de la cerveza en los EE.UU. (la Ley Seca fue revocada en 1933). Tras la Gran Depresión de los años 30, las pequeñas microcevecerías que habían ido surgiendo fueron desapareciendo hasta casi extinguirse, imponiéndose la cerveza industrial que progresivamente fue rebajando la calidad. Si bien los consumidores demandaban más calidad, y fue poco a poco, como nació el movimiento Homebrew (reconocido y aprobado en 1976 por el presidente Jimmy Carter).

Los esfuerzos de los Homebrewing en los inicios se enfocaron en conseguir un producto de alta calidad y singularidad, siendo su principal inspiración las cervezas alemanas, checas, belgas e inglesas.

Los Brewpubs fueron los encargados de conseguir el renacimiento del gusto por la cerveza de calidad en los EE.UU., algunos de ellos se orientaron hacia las elaboraciones tradicionales europeas, mientras que otros decidieron apostar por la innovación y la modernidad, por ejemplo importando nuevas variedades de lúpulo. Variedades como la “Liberty Ale” o la “New Amsterdam Amber Ale” son claros exponentes de los nuevos estilos que surgieron de la creatividad de los nuevos homebrewers; siendo algunos de los más famosos cerveceros de esos tiempos Anchor (en San Francisco), Samuel Adams (en Boston) o Genesee (en New York). Calidad e Innovación son las señas de identidad de las nuevas generaciones de cerveceros norteamericanos.

En EE.UU. el crecimiento de las cerveceras artesanales en un hecho indiscutible: en los años 80 existían aproximadamente 8, en la década de los 90 la cifra ya se había disparado a más de 500 y en la actualidad se acercan a las 2.000, alcanzado sus producciones un elevado nivel de calidad que ha contribuido a establecer una nueva “Cultura de la Cerveza” en ese país.