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¿Qué diferencia existe entre Catar una cerveza y Degustar una cerveza?

Vista, Oído, Tacto, Olfato y Gusto intervienen en la cata de una cerveza; y a través de ellos identificaremos sus características más destacadas, entre las que no pueden faltar:Aspecto, color y tonalidad del color, consistencia de la espuma y color, vivacidad,persistencia de la espuma en la copa, calidad e intensidad del aroma, efectos retro nasales, cuerpo, amargor, equilibrio de sabor (gusto a malta, a lúpulo, a frutas, a especias, gusto dulce, gusto ácido, gusto a alcohol)frescor, y recuerdo en boca.

Pero, ¿Qué diferencia existe entre Catar y Degustar? Es habitual confundir ambos términos, si bien se trata de cosas muy distintas. El catado de la cerveza pertenece al análisis sensorial, es decir, a un conjunto de métodos y técnicas que permitan percibir, identificar y apreciar mediante los sentidos sus propiedades organolépticas, mientras que con la degustación el objetivo perseguido no es otro que la gratificación de los sentidos.

La cata la realiza un experto (el catador) entrenado en ejercitar sus sentidos.En este caso son muy importantes las condiciones ambientales del local, que debe tener buena luz, paredes claras y a ser posible de un solo color, ausencia de ruidos y de olores, temperatura entre 20 y 22 ºC, con una humedad próxima al 60% y ventilación apropiada. Las copas (o vasos) de la cata deben ser iguales, transparentes, sin olores y sin resto alguno de grasas. La mesa debe tener un mantel blanco que no moleste en la apreciación visual, y según algunas escuelas de cata, utilizar al menos dos vasos (uno reservado para el sentido de la vista y otro –una copa- para apreciar las características que nos ofrecen el gusto y el olfato).En cuanto a los asistentes, antes y durante la cata se deben evitar el uso de perfume y el tabaco, estar bien hidratados y no haber consumido alimentos fuertes y persistentes. El orden en la cata será desde las cervezas menos alcohólicas y más claras hasta las cervezas más oscuras y con mayor alcohol. Los participantes deben disponer de papel y lápiz para apuntar sus impresiones y notas. En la cata de cerveza, a diferencia de la cata del vino, no se escupe el líquido, sino que se traga puesto que la apreciación final que deja es fundamental en la impresión general de la misma. La degustación, en cambio puede ser realizada por cualquier persona que guste de disfrutar bebiendo cerveza, ya que su finalidad es el puro placer, esto es, complacer a los sentidos.

Hay diferentes tipos de cata, y la principal división es la que diferencia la cata profesional de la cata amateur. La primera demanda métodos y técnicas apropiadas para identificar y cuantificar las propiedades de la cerveza; la segunda es totalmente informal, y generalmente se desarrolla en un ambiente distendido entre amigos y en eventos sociales.También hay catas a ciegas, ocultando las etiquetas y tapando las cervezas para intentar identificar los estilos y las marcas, frente a las catas descubiertas en las que se trata de aportar percepciones y características sobre cada cerveza que se pondrán en común. También podemos encontrar catas de diferentes cervezas pertenecientes a un mismo estilo, cuyo objetivo es encontrar diferencias más sutiles. Incluso es posible organizar –como en el caso del vino- catas verticales, no por añadas sino por diferentes estadios de maduración de una misma cerveza, en las que se trata de apreciar la complejidad de la misma y su evolución desde que es embotellada hasta que va madurando a lo largo de los meses.En cualquiera de los casos La cerveza es un producto maravilloso, complejo y atractivo para deleitar a nuestros sentidos.

“Cuando cates, no observes la botella, ni la etiqueta, ni el entorno; sumérgete en ti mismo para ver cómo nacen tus sensaciones y cómo se forman tus impresiones. Cierra los ojos y mira con la nariz, la lengua y el paladar”. Pierre Poupon